Buscando Respuestas #20

El lunes cuando fui a hacerme las pruebas, seguía sin sentir dolor, era una sensación maravillosa. De verdad que en ese momento yo ya adoraba a mi nuevo traumatólogo, era casi como un Dios para mi. 

Imaginaros que estáis unos cuantos años con unos dolores cada vez mayores y cada día más insoportables , vais a todos lo médicos que os ponen por delante y todos te dicen : de acuerdo señora, perdón, Señora ? … …No dudamos de que sus dolores existen y son reales pero en cada pruebe que le hacemos no encontramos ningún tipo de problema ni lesión que pueda provocarle esos dolores a los que usted refiere. Esa era ya la cantinela habitual, ya me la había aprendido y estaba cansada de tanto buscar algo que si existía y que sí me estaba haciendo la vida terrible.

Pues imaginaros que después de todo este recorrido que os acabo de contar , de repente llega un día un médico al que voy a visitar porque ya no puedo más y tampoco puedo permitirme siglos entre visitas y pruebas por el medio ; por unos pocos de Euros debido a ese seguro médico del que disponía, me dice espera aquí y de repente llega con dos jeringas, me pincha con una a cada lado de la espalda , me inyecta el contenido y poco a poco pero allí mismo empiezo a sentir el alivio y mi ya “ famosa losa “ en qué se había convertido mi espalda, desapareció, mi espalda ya no pesaba; ni siquiera dolía ya.

El fin de semana fue genial, maravilloso; ya no sentía dolor o pinchazos en mi espalda y claro yo me decía ; jo, este médico es la leche, menuda suerte he tenido de encontrármelo en la lista de traumatólogo disponibles en el extenso listado que tenía frente a mi. Cierto es que le elegí a él porque ya me había tratado hacía un tiempo y me había ido muy bien con el. Creo que eso lo hacemos todos cuando tenemos la oportunidad de elegir.

Después de disfrutar todo el fin de semana haciendo mis cosas ya habituales desde que había comenzado a salir de nuevo, hice cosas diferentes; cosas como ir al cine o comer – cenar fuera de casa. Lo cierto es que al quitarme ese dolor físico tan grande que llevaba conmigo , me apetecía salir más,  me apetecía estar fuera de casa.

Cuando llegó el lunes , me fui tranquilamente paseando al centro médico a hacerme la resonancia y las radiografías que mi nuevo “ mejor amigo “ me había solicitado.

Mientras me preparaban para hacerme las resonancias, eran dos pues querían verme la columna y también la zona lumbar. A mi cuantas más cosas me hicieran me parecía que era mejor y creo que no iba mal encaminada, a más zonas que estudiar más cosas que ver o más que descartar. 

Bueno me hicieron la primera resonancia y bien, todo tranquilo. Me hicieron salir del tubo en el que me habían metido ( evidentemente me sacaron ) y esta vez para hacer la de la zona lumbar tenía que entrar con los pies por delante en lugar de con la cabeza y noté algo raro, un dolor nuevo. Me habían sujetado las puntas de los pies juntas y eso provocaba un dolor o al menos sensación de que me estaban retorciendo los trocánteres, las caderas. En ese momento, no le di la más mínima importancia a esa molestia, aún no tenía la categoria de dolor ; al menos para mi.

Ahora haciendo memoria e intentando recordar cada detalle, por pequeño que sea, recuerdo que esa segunda resonancia ( fueron seguidas, una detrás de otra ) me resultó incómoda por la posición de mis pies y ahora se que ese fue el comienzo del fin de mis piernas.

Antes se continuar , quiero aclarar que yo puedo caminar, poco, pero puedo. Tengo movilidad reducida, pero tengo movilidad. Ahora muchos os preguntaréis y si tienes movilidad aunque sea reducida , por que no la utilizas ? . Mi movilidad es tan reducida que no me llega ni para dar una vuelta a la manzana ( no sé si todos entendéis esa expresión ) entonces esa pequeña movilidad la utilizo e intento que no se estropee del todo, porque esa es la que me permite moverme por casa . La que hace que de momento y espero por mucho tiempo, no necesite una silla de ruedas en casa, en este momento está aparcada en el hall y necesito que se quede allí el máximo tiempo posible porque eso querrá decir que las cosas importantes de cada día, aún podré hacerlas por mi cuenta y sin necesidad de ayuda. Ese es el motivo por el que cuido y mimo tanto mi pequeña movilidad.

Es Oro puro para mi lo que me queda ya .

Bueno hechas todas las pruebas, volví a mi casa contenta porque al mismo tiempo que iba notando los pinchazos de las agujas del viernes ( son agujas gordísimas y enormes ) iba notando una sensación de algo así como si las montañas que se m habían formado en la zona de los trapecios por las contracturas, notaba como si esas montañas se fueran haciendo más pequeñas, era una sensación mezclada entre dolor y alivio y por supuesto nunca sabes hacia donde iba a tirar esa sensación, hacía que lado se iba a decantar. Dolor \ alivio ? 

Y llegó el martes estaba nerviosa , mucho. Había intentado sonsacarle al técnico que me había hecho las resonancias y radiografías si apreciaba algo, pero el chico no dijo “ ni esta boca es mía “ . Os sonará a locura pero yo, realmente deseaba y necesitaba que me encontraran algo, porque si hay algo me podrían aliviar, incluso quitar lo que fuera que tuviese que en ese momento me daba igual. Solamente imaginarme que me diría que no veía nada que me pudiera ocasionar mi dolor, me hacía albergar una tristeza enorme.

Eran sentimientos encontrados. Por un lado, quieres estar sano porque eres joven y creo que a nadie le agrada saberse enfermo, pero os aseguro que es muchísimo peor saberte enfermo porque sufras y que no sepan cómo ayudarte.

Entre en la consulta, me acompañaba mi madre; era un día muy importante para mi, para nosotras. Mi hermana esperaba al otro lado del teléfono, y estaba allí porque no podía estar aquí , conmigo, donde quería estar. No siempre se puede lo que se quiere. 

Yo llevaba las radiografías y el doctor tenía unas grandes bolsas donde se encontraban las resonancias magnéticas . Le entregué mi bolsa y él abrió las suyas de donde extrajo algo que parecían radiografías ( eran las resonancias ) pero donde yo no alcanzaba a distinguir ninguna parte de mi cuerpo, al contrario de las radiografías donde distinguía todo. También abrió unos sobres que eran las conclusiones del técnico que había hecho y estudiado las resonancias. Lo observo todo durante un tiempo que a mi me pareció una eternidad , porque solamente observaba, pero no decía nada.

De repente abrió la boca para decir : bien : se  hizo un silencio y continuó diciendo, tienes cosas, y cosas importantes pero si te soy sincero, me preocupa que de todo lo que estoy viendo que tienes , no hay nada que explique esa inflamación de la fascias que me encontré hace unos días cuando nos vimos por primera vez .

Después continuó , tu columna en estos momentos es como una interrogación o una C , tienes una rotoescoliosis de convexidad izquierda, eso es una desviación de la columna que provoca un fuerte dolor porque te desvía las vértebras que no están ubicadas en su lugar. Esto es en la zona alta de la columna , lo que yo llamo la chepa que se acentúa cuando el dolor va creciendo.

En la zona baja de la columna, la segunda resonancia que te pedí se observan dos hernias discales a la altura de las vértebras L4-L5 y en L5-S1 . No te voy a engañar me dice . Son muy, muy dolorosas, no son operables, te van a doler para todo lo que quieras hacer y te darán problemas lumbares con el tiempo. Con que tiempo , le pregunté yo, no sabría decirte pero eso no es todo – yo ahí ya estaba perdida, alucinando, yo quería tener algo para quitarme los dolores de una vez , pero no es solamente lo que ya tengo, sino lo que me están diagnosticando para un futuro , no muy lejano – se me está presentando un futuro aterrador . El doctor continuó y me dijo que también observaba que las vértebras lumbares en el lado derecho ya se estaban inclinando hacia la derecha ; y eso que quiere decir le pregunte yo : eso quiere decir me dice, el doctor, que dentro de nada tu columna dejará de ser una interrogación para pasar a ser literalmente una S porque se está formando otra escoliosis hacia el otro lado.

Ufff, suspire profundamente, madre mía, quería tener algo para así poder atacar a todo lo que me provoca estos dolores pero, estos dolores tan fuertes no me los están provocando todas esas lesiones sino que hay algo más que no vemos ? Si, me dijo el doctor, me temo que sí y te advierto que el dolor que tienes ahora no tiene nada que ver con lo que está por venir con todas estas lesiones de las cuales ninguna tiene ni operación, ni tratamiento. Tan sólo puedo darte algo para el dolor.

Cuando ya pensé que estaba todo dicho, me dice el doctor; aún queda algo más que estoy viendo; tienes una bursitis en el trocánter derecho que ya te digo que es crónico : parece ser que el hecho de que apareciera en la resonancia esa masa blanca quería decir que era crónico . Cuando ya no sabía si sentarme o salir corriendo me dijo, lo bueno de la bursitis es que infiltrándolas máximo cuatro veces al año debería dejarte hacer una vida normal.

La visita al doctor , como podéis imaginaros, no termina así, ni ahí. Pero  a pesar d que no soy una persona aprensiva, os aseguro que estoy agotada solamente de recordar aquella visita médica. 

Voy a dejaros aquí , porque creo que ya es demasiada información para procesar y digerir, aunque si puedo adelantaros , que aunque nadie lo sepa con seguridad , yo creo que tantas” cositas” iniciaron el crecimiento del enorme volcán que hay en estos momentos en mi vida .

Continuamos con la visita …..

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