Haciendo Magia #23

Haciendo magia, ojalá supiera hacer magia de verdad, aunque en alguna ocasión,a quien no le ha tocado hacer algo parecido a la magia ?

Ya conocía mis horarios en el centro de mayores donde con una gran vocación comenzaba a trabajar. Conocía parte de los compañeros , pero también había caras nuevas ; esto me llamó la atención pues solamente hacía unos meses ( pocos ) que yo había estado aquí trabajando y a mi, los cambios de personal en tan poco tiempo, al menos me llaman la atención,aunque no me preocupó .

Comenzó el trabajo y empezó mi calvario y mi sufrimiento tanto físico como emocional: el emocional tardó un poco más en aparecer. No vi todo el primer día.

Antes de escribir este capítulo de mi blog quiero decir que no es una protesta, que me reservo el nombre del centro porque no tengo ganas de problemas ( y porque afortunadamente, ya, ni existe ) y que lo cuento porque es cierto que lo viví, que me espantó, que me puso muy furiosa y decir que la mayoría de los centros de atención a mayores son excelentes pero, hay alguna que otra oveja negra en el gremio. 

Así que si os veis en la necesidad o deseáis dejar a algún familiar en uno de estos centros deciros que la mayoría de los centros son casi como hoteles, pero con sólo observar un poco la cantidad de personal por turno , veréis la calidad de atención que obtendrán vuestros mayores; en la mayoría de los casos: excelente.

Éramos dos trabajadores más la gobernanta ( que no colaboraba ) y la limpiadora por turno para cincuenta y seis residentes y dos encamados, casi sesenta personas a cargo de dos gerontólogos. Había unos pocos que no eran dependientes y no necesitaban de nuestros cuidados, pero si de nuestra atención, porque nuestra atención, es la única que tienen en todo el día, porque no ven a nadie más y necesitan que les presten atención y recibir cariño. Esas personas pagaban por estar allí , nadie les regalaba la estancia, no estaban en un hotel de vacaciones , ese, era su hogar. 

Al final teníamos a nuestro cargo unas veinte personas cada uno de los trabajadores.

Veinte personas a las que en el turno de mañana tenias que duchas o asear, vestir y bajar al comedor para el desayuno en una hora, yo entraba a trabajar a las ocho de la mañana y a las nueve todas ellas tenían que estar en el comedor para el desayuno, me estoy dando cuenta que aquello en lugar de “ un hogar” parecia más bien un cuartel militar con el tema de los horarios.

Tuve que aprenderme a la velocidad de Ya, quienes eran los diabéticos para asearles y bajarles los primeros al desayuno para hacerles el “ dextrostix “eso es tomarles una pequeña muestra de sangre de un dedo para controlarles el nivel de azúcar en sangre a cada uno y dependiendo de los niveles ( no siempre es el mismo ) administrarle la insulina.

Ni hacer el dextrostix , ni administrar la insulina , son cosas difíciles, pero yo no soy diabética ni nadie en mi familia lo es, a mi, nadie me había enseñado a hacer esto; porqué se suponía que tenía que saber hacerlo ? Siempre me pregunté ,como es que mi compañero o yo misma , teníamos que hacer esas prácticas puesto que para trabajar en estos centros, sólo te exigen titulación de gerontología o como mucho auxiliar de clínica ( solamente en los públicos) .

Además del tema de los dextrostix estaban las escaras o úlceras por presión. Son uno de los problemas más habituales que sufren y padecen las personas con Alzheimer. Estas úlceras por presión , son un problema muy frecuente que casi todos los enfermos de Alzheimer padecen al final de la segunda etapa, cuando empieza a aparecer la rigidez y los problemas de movilidad y sobre todo en la tercera etapa de la enfermedad, cuando la persona ya ha perdido completamente la movilidad y la sensibilidad.

Y ahora os estaréis preguntando que son y porqué aparecen las “ escaras “

Las escaras o úlceras , se producen cuando hay una presión constante y excesiva sobre la piel y los tejidos. Hay que pensar que son personas, que están en la misma postura casi todo el día y que no tienen ni la sensibilidad ni la capacidad para quejarse o cambiar de posición por sí mismos. Son los que en la residencia llaman “ los encamados “.

Debido a la presión constante, los vasos sanguíneos que riegan la piel, quedan oprimidos; de esta forma, no llega la sangre a las células y estas mueren. Técnicamente se llaman isquemias y la consecuencia, es una muerte celular y esos lo que se provocan las lesiones.

Las temidas por todos los facultativos escaras o úlceras por presión ( son temidas, porque una vez que aparecen, por mucho que las trates y cures , no desaparecen ) cuya principal causa de aparición es la inmovilidad; aunque también hay otras causas, causas, que eran problema de las personas que dirigían el centro. porque si yo les informaba de que un residente además de tenerlas, le están creciendo paulatinamente, y lo sabía, porque a mi me tocaba curarse las a pesar de no tener estudios de enfermería, y os aseguró que aprendí para hacerlo lo mejor posible, porque no os hacéis una idea del tamaño de esas escaras, la dirección debería haberse puesto al mando con esta cuestión; pero no sólo no lo hicieron, sino que siguieron dejándome a mi al cuidado de ellas..

Nunca me olvidaré de una que curé y curé hasta la saciedad, de una mujer que la pobre señora no tenía más que huesos y piel y tenía una escara en el talón , del tamaño de mi puño; llevaba varios años en cama, no hablaba, no sé quejaba, no nada, tan sólo estaba.

Además de la falta de movilidad, la aparición de estas úlceras se debía a la escasa o nula realización de los cambio posturales pautados . Cuando estudiamos y en el reglamento de trabajo te dice que a las personas inmóviles hay que hacerles los cambios posturales cada tres horas aproximadamente, aunque estos, por la falta de supervisión y también por la falta de tiempo, por la escasez de personal y porque el personal del centro en el que yo trabajaba no sé molestaban ni por los cambios posturales, ni las curas porque a ellos no les dolían y porque quienes las padecían no podían quejarse de que el trabajo no se estaba haciendo.

A todos nos gusta disfrutar de un buen aseo, secarnos bien y una buena hidratación después de este. Pues con estas personas ni se les hacía bien ninguna de esas tres cosas; solamente la hidratación ya llevaba un tiempo que estaba escaso siempre por lo mismo….poco personal. Y con quienes se cebaban más ? Con los encamados , porque no se podían quejar y él no hacer estas tres sencillas acciones, favorecían la aparición de estas temidas escaras. Las zonas básicas eran ; la zona occipital, donde apoyas la cabeza; las escápulas, la zona sacra, isquion, trocánteres y talones. Básicamente las zonas donde se apoya el cuerpo cuando una persona vive en una situación de continuo reposo.

Y todo esto lo sé , porque es parte el temario que estudié para obtener mi diploma . Y así como yo tuve que estudiarlo, lo tuvieron que hacer todos los que allí trabajaban.

Finalmente entre las duchas, los aseos y vestir; controles de azúcar, dar desayunos, aseo bucal, cambios de pañales, dar los refuerzos,, más cambios de pañal, bajarlos al comedor para la comida, nuevo aseo bucal,, perfumar, peinar y nuevo cambio de pañal, para dejarlos listos para los que entraban en el turno de tarde, ya eran las 14:00 hora de irme a casa y el único tiempo que tenía para dedicarles a mis chicos , así los llamaba yo, era el beso en la frente que les daba al llegar por la mañana y que les daba la vida y hacía que me quisieran, solamente por ese beso. Madre mía , que poco podía darles y tanto que me lo agradecían . 

Decidme una cosa; no os habéis agotado al leer todo lo que hacía en una mañana y lo poco que les repercutía a los residentes?  Transmitían tanta alegría por ese beso , que como no dárselo. Y entonces yo me preguntaba en qué momento iba a poner en práctica todo el trabajo cognitivo que había aprendido en mis clases y por el cual tuve que examinarme para él ya famoso diploma ?.

El turno de tarde no era muy diferente, la única diferencia, es que en lugar de bañarles corriendo, había que acostarles a toda velocidad. Eran uña veinte personas aproximadamente para hacerles su cambio de pañal, quitarles la ropa de calle ponerles la de dormir y dejar preparada la del día siguiente. A los últimos acostarles ya era una proeza porque debido a la medicación que se les daba con la cena , cuando llegaba a buscarles en su silla de ruedas para acostarlos ya estaban dormidos, eran peso muerto para levantarlos y pasarlos a la cama y ponerles las cintas de seguridad para que no se levantaran en plena noche y se cayeran y en otros casos para evitar que se escaparan. Aún con todas las medidas alguno conseguía escaparse y se levantaba en mitad de la noche con intención de escaparse del centro.

Así las cosas encontré mi momento preferido. En el turno de mañana lo mejor era ese beso cuando llegaba y las bromas cuando les daba el zumo o yogur de la media mañana. 

En el turno de tarde mi momento favorito era la hora de animación que era yo la encargada de dirigirla, ahí jugábamos al bingo haciendo trampas, bailábamos , dibujábamos; en fin unas cuantas actividades que se me ocurrían y otras que había estudiado con las que sentía que los residentes se animaban y divertían . El vínculo emocional que adquieres con ellos es impresionante.

Estos meses resultaron terribles para mi, estaba exhausta cada día, daba igual el turno en el que me tocara. Cuando llegaba a casa del trabajo no podía hacer otra cosa más que acostarme a dormir, no importaba la hora que fuese. Siempre era lo mismo, trabajar, dormir, comer. No había tiempo par para más , porque no había energía para más .

Lo que me extrañaba era que mis compañeros no tenían ese problema, es más incluso quedaban después del trabajo para tomarse un café, tenían familia e hijos que les esperaban en casa para quienes debían cocinar , la ropa y todo eso. Es decir VIVIR , yo pase de tener una vida a simplemente trabajar, dormir, comer, así un día tras otro y lo de comer porque aún vivía con mi madre; si no fuera por ella eso me lo habría saltado y con trabajar y dormir estaría.

Yo continuaba sin ver que tenía un problema , un serio problema. No estaba tan sana como yo creía.

En ese momento , mi vida era un completo esas tres de nuevo. Es más , no era vida, no vivía. Tan sólo subsistía . Unos cuantos meses más…..No Vividos…

Recordad que este tipo de residencias, son las menos , una entre un millón . Y con las inspecciones que había, ya por aquel entonces, seguro que ya no existe ni una. Para tranquilidad de quienes lean esto, específicamente la residencia en la que yo me inicie y que tanto me hizo sufrir , ya no existe. Esta cerrada, clausurada y creo que ya ni existe el edificio.

PD: Quizás este capítulo no os parezca de interés, pero es una experiencia vital que he tenido, que en su momento me marcó muchísimo, sufrí y lloré. Una experiencia que marcaría un antes y un después en mi vida: por eso tenía que contarla. En el próximo capítulo iréis comprendiendo más.

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