Nunca se sabe #1

¿Te sientes bien? ¿Estás san@? ¿Cómo lo sabes? 

Porque yo pensaba que estaba bien, que estaba sana, porque con todo lo que me cuido es imposible no estarlo. He jugado a baloncesto desde los ocho hasta los dieciocho años, en verano hacía surf. En invierno siempre que podía iba a esquiar, como sano, no bebo, no fumo, no me drogo, tengo mis controles médicos rutinarios.

¿ Cómo una persona con ese tipo de vida puede siquiera imaginarse que no está sana ?.

Yo era como cualquier otra persona que se cuida, que lleva una vida ordenada, que iba a trabajar, descansaba y volvía al trabajo al día siguiente y así cada día lo mismo.

Ahora echando la vista atrás me doy cuenta de que estuve diez años haciendo cada día lo mismo, me levantaba cada mañana para ir a trabajar, me hacía muy feliz mi trabajo con lo cual hacia un montón de horas sin darme cuenta.

Una vez terminado el trabajo me iba a casa, en aquel tiempo vivía en Canarias, como estaba cansada y eran las cuatro de la tarde, me iba a la piscina de la urbanización a leer hasta que se iba el sol.

Hubo un tiempo en el que después de tomar el sol, tres dias a la semana me iba al gimnasio a hacer mi clase de spinning. Con el tiempo todo se quedó en trabajar y leer mientras descansaba al sol para después ir a casa y hacer lo necesario en ella, pues no tenía ayuda y alguien tenía que hacerlo.

Llegó un momento en que mi vida era trabajar, descansar, hacer lo justo en casa y dormir y al día siguiente, más de lo mismo.

Cuando llegaban mis días libres eran una delicia, esperaba ansiosa el poder levantarme con calma, hacer lo justo de las tareas domésticas e irme a la piscina con mi libro hasta que se iba la luz del día . 

En mis días libres mis extras eran hacer la compra semanal e ir a la peluquería si era necesario.  Nunca salía de fiesta, no quedaba con nadie para salir o hacer algo, ni siquiera iba de compras, nunca nada .

Llegaba la Navidad y con ella Papa Noel venía a nuestra urbanización donde todos los vecinos se reunían para ver el gozo de los niños que recibían sus regalos. Se reunía todo el mundo menos yo. Estaba muy cansada.

Más tarde llegaban los carnavales . Nunca quería ir a ver las carrozas, la excusa era siempre la misma, uf estoy agotada.

El carnaval y su fiesta también llegaba a la urbanización donde vivía y se hacía una gran fiesta en la que todos se disfrazaban , se reunían y participaban . Todos menos yo porque no me apetecía , no podía , estaba muy cansada.

Yo creía que eso era normal, jamás me pare a pensar que nunca salía , que no hacía nada. 

Cada día me levantaba e iba a mi trabajo y como trabajaba era normal estar cansada, así que descansaba y ahí estaba, encerrada en ese círculo vicioso. Ir a trabajar y descansar, porque si descanso sé que mañana podré volver al trabajo, podría volver a hacer lo mismo. Trabajar y descansar. Esa era mi vida y era feliz.

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