Vida anormal #3

Allí continúe mi vida cuatro años más trabajando y descansando, trabajando y descansando. No necesitaba nada más , no me apetecía hacer nada más y no lo hacía . Mi vida era muy fácil para mí. Trabajaba, con lo cual tenía mis necesidades económicas cubiertas y mi tiempo libre lo ocupaba de forma en la que me sentía bien, feliz. 

Ahora sí me doy cuenta de que esa vida no era normal , pero entonces yo era feliz así , me conformaba con ir a trabajar y volver a mi refugio a descansar cuando terminaba. 

Mientras tanto mis dolores iban en aumento. Las contracturas ya no se limitaban a la espalda, también se extendían a los hombros, el cuello, los brazos….

Se me contracturaban los trapecios en la espalda, también los dorsales y Romboides se ponían duros como huesos. El cuello también tenía su protagonismo, se me contracturaba el músculo más largo del cuerpo, el Esternocleidomastoideo , las contracturas eran tan grandes que llegue a confundir músculos con huesos.

 Mis antebrazos , especialmente el derecho, también me dolía muchísimo , se ponía muy duro y cuando un músculo se pone así de duro, se inflaman las fascias, los tejidos que los cubren, eso hace que todo lo que está alrededor, nervios y otros tejidos se vean aprisionados lo que me ocasionaba un dolor extra, por si ya tenía pocos.

Todo esto me llevó a estudiar anatomía y según fui aprendiendo supe que lo de los antebrazos era una inflamación de los Extensores y abductores de los dedos que se inflamaban a la altura del antebrazo, se ponían enormes y duros como si fueran huesos.

El esternocleidomastoideo ( en el cuello ) estaba tan duro que yo llegué a confundirlo y creer que por su apariencia era un hueso. Años después se lo comenté a mi médico del dolor y fue él quien me  saco del error y me dijo que ese era un músculo  y que además era el más largo del cuerpo.

Tenía la sensación de que llevaba una enorme losa en mi cuerpo que pesaba una tonelada . Pero todo esto que os cuento para mí no tenía importancia, nunca pensé que podría ser debido a que tuviera una enfermedad. Si alguna vez pensaba en ello creía que todo era debido a que soy muy acelerada y activa y en mi trabajo siempre iba deprisa, todo era fruto de mi cansancio, el cansancio que me provocaba mi trabajo sentada en mi despacho intentando que nuestros hoteles estuvieran siempre llenos al mejor precio, hablando en inglés e intentando que no se produjera ningún overbooking que me metiera en algún jaleo . La verdad es que mi cerebro está en actividad continua. 

Y os aseguro que con todos estos dolores que para mí eran provocados por el trabajo, trabajando y descansando al sol con mis libros era una persona totalmente feliz. Yo seguía convencida de que era feliz y así me sentía. Supongo que el sol, que me da la vida , tendría mucha culpa de esa sensación de felicidad. De lo que no me estaba dando cuenta es de que con esa felicidad yo me estaba aislando, estaba dejando de relacionarme con las personas una vez que salía del trabajo. Allí en la isla se vive bien así pero el aislarme de esa forma me pasó una dura factura cuando volví a lo que yo llamo la civilización , la vida en la ciudad, la vida normal.

En este momento , mientras estoy escribiendo esto, estoy intentando recordar cuál fue el último viaje que hice con motivo de unas vacaciones, no lo recuerdo, en mis días o semanas libres, me quedaba en mi pequeño paraíso haciendo lo que me apetecía , o más bien lo que mi cuerpo me pedía . Descansar y tomar el sol mientras leía un libro, actividad que siempre me ha encantado, leer.

La verdad es que por el lugar donde vivía, tenía la comodidad y el Sol garantizados , ni me acordaba de planear un viaje ( es cierto que para entonces había viajado muchísimo y quizás tampoco tuviera esa inquietud ) . Al vivir en una hermosa isla, tener las tardes libres y el sol garantizado creo que es muy fácil sentir que vives como quien dice en unas eternas vacaciones, no te preocupas ni te acuerdas de nada más si con lo que tienes te sientes tan feliz como yo me sentía.

Las únicas vacaciones en las que recuerdo que me moví de mi zona de confort consistieron en ir en mi coche hasta el puerto para coger  un ferry que en unas horas me dejaría en el sur de la isla de Fuerteventura , mi isla favorita. Recorría toda la isla de sur a norte hasta llegar a Corralejo donde tenía una reserva en un aparthotel ( me gustaban más que los hoteles ) y disfrutaba de tantísimas y preciosas playas de agua cristalina y arena blanca y suave.

En la isla de Fuerteventura encontré incluso la casa donde quería vivir el resto de mi vida, una casa en la playa, no cerca  o al lado de la playa , me refiero a una casa en la misma arena, en una playa no muy turística y una casa normal, no algo lujoso, siempre fui persona de gustos y forma de vida un poco” hippies “.

Hay algo de lo que me estoy dando cuenta ahora y en lo que nunca he reparado antes y es en lo poco que necesito para ser y sentirme plenamente feliz.

En esa casa tendría que estar viviendo en estos momento según la lógica. El motivo por el no estoy allí …más adelante os daréis cuenta. La verdad es que lo único que no era muy ” bueno” según mi criterio en las islas era el sistema de salud .

Así, con mi trabajo, tomando el sol mientras leía un libro en mi tiempo libre, conversando con mis amigos , la mayoría eran mis propios vecinos de la urbanización nos encontrábamos y reuníamos en nuestros momentos y días libres en las zonas comunes, tenía todo lo necesario para vivir, estar entretenida y pasármelo bien. En definitiva sintiéndome feliz . 

En mi trabajo también me sentía valorada, respetada y querida , ¿ Qué más podría pedir ?.

Evidentemente me sobraban los dolores, las contracturas  y la fatiga, el cansancio . Claro , algún precio debía pagar por ser tan privilegiada.

3 Comments

  1. Ayer ingresé por primera vez a tu página y comencé leyendo el el texto número seis, es decir, por lo último que has compartido. Sigo descubriendo el contenido de tu historia. Muchas gracias. ¡Bendiciones!

    1. Muchas gracias por leerme. Parece que has comenzado por el #5 que es la última entrada . Están os de Adas de la más antigua a la última. Deseo que disfrutes de la lectura 😘💜

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