Y Ahora Qué #11

Pasó la primavera y con su final llegaron los exámenes, los de verdad, los que contaban y podrían decidir mi futuro más próximo . Y digo mi futuro más próximo porque estos estudios de este mundo , de este tipo de vida absolutamente nuevo para mí que yo había elegido libremente pues ya era adulta y a esta edad ya nadie te orienta o dice que deberías o se supone que sería mejor que estudiaras para tu futuro.

Yo elegí estudiar para la especialización en cuidados de enfermos de Alzheimer en principio como una forma de ocupar horas de estos días míos que se me hacen tan largos sea la época del año que sea ( en verano son más largos aún ) .
Pero resultó ser un tema tan apasionante que me cautivo y que se me pasaba por la cabeza el poder dedicarme a ello en un futuro muy próximo, tan próximo que era ya, en el momento en que aprobara los exámenes y me consideraran óptima para realizarlo.

Bueno pues llegaron finalmente los tres dias de los exámenes, tres áreas , tres exámenes , uno por área y con toda la asignatura aglutinada pues como creo que ya os había comentado, durante las horas lectivas nosotros veíamos materia y más materia cada día y en un solo examen nos preguntarían por todo ello y resultarías apto o no .

Finalmente llegaron los exámenes, tres áreas , tres exámenes y los superé, los superé y con nota, como no podría haber sido de otra forma pues así me lo había exigido. Me había pasado los días y parte de las noches anteriores estudiando sin parar y eso había dejado huella en mi salud . En las semanas siguientes no podía plantearme casi ni siquiera el levantarme de la cama más que para lo justo pues el esfuerzo os aseguro fue muy grande.

El esfuerzo fue muy grande pero valió la pena porque aprobé con la máxima nota y eso quería decir que si yo lo deseaba ya tenía más de medio camino andado para ser apta para este nuevo mundo laboral que me había encontrado por casualidad pero que yo pensaba que por algo me había llamado la atención y que quizás mi futuro estaría allí. Pero no caminemos demasiado rápido porque para ser apta aún me faltaba la parte práctica el curso.

Esa parte práctica se llevaría a cabo una vez pasado el verano y dividido en dos partes , la mitad de las horas trabajaría en un centro privado de los que la Unión Europea había seleccionado para ello y la otra mitad en un centro público de los de la ciudad seleccionado por los mismos y como todo esto se haría por sorteo no tenía ni idea de lo que me esperaba después del verano . Tan solo sabía una cosa, tendría un horario laboral por las mañanas y no remunerado, pero no sabía nada más , tendría que esperar para conocer más sobre el futuro cercano.

Unos éramos nuevos en estos temas de la gerontología y otros eran personas laboralmente activas en la gerontología pero que buscaban una especialización que les abriría nuevas oportunidades de trabajo o al menos mejoras en el que ya tenían.

Nos despedimos pues llegaba el verano y aunque aún quedaba la parte práctica del curso, este se haría pasados los meses de verano y al haber varios centros donde se harían esas prácticas el coincidir con uno o dos de tus compañeros sería una gran casualidad.

Me despedí y me fui a encarar otro verano más, sinceramente muerta de miedo teniendo en cuanta como se había desarrollado el último y no hablemos ya de las navidades pasadas.
Me dio miedo que se terminaran las clases por lo que significaba perder esa rutina que había adquirido d muy buena gana y que tanto necesitaba p.ara esos días que se me hacían tan largos.
La historia con Javier no llegó a más y también se terminó .

Todo volvía a comenzar de nuevo y yo pensaba, genial ahora tengo unos meses para descansar . Creo que la palabra que más veces he repetido desde que comencé este escrito es ” descansar”.

En aquel momento yo aún vivía en casa de mi madre, no habían cambiado mucho las cosas desde la Navidad , lo cierto es que vivíamos las dos solas, nos sobraba casa y yo estaba casi siempre encerrada en mi dormitorio o lo que yo llamo mis dominios, pues al estar siempre con la puerta cerrada mi dormitorio se había convertido en mi zona de estar en la que yo siempre estaba encerrada y ella no soporta estar en un cuarto con la puerta cerrada. Polos opuestos porque yo necesitaba estar con ella cerrada así que la verdad es que solamente la veía cuando yo salía para algo o si ella se acercaba a mis aposentos para avisarme de que la comida estaba lista. Y conste que nos llevamos muy bien y la convivencia es buena, supongo que será cuestión dé caracteres.

Yo ya era consciente de que apenas salía de mi casa, se presentaba un verano que no me agradaba en absoluto, con a saber cuántos días de sol tendríamos , en fin hacer planes ni siquiera para cruzar la calle e ir a la playa a tumbarse un ratito a leer algo era absurdo porque si algo tiene esta ciudad es que es impredecible, así que mejor no planear nada porque lo más seguro es que se té chafen.

De lo que si empezaba a ser consciente es de que en mi cuerpo estaba ocurriendo algo que no era normal. Este cansancio tan desmesurado , no es normal. Estos dolores en todo el cuerpo que cada día sé hacían más insoportables tampoco eran normales , así que decidí que ” aprovechando que tenía tiempo ” aunque no me apeteciera en absoluto debería empezar con una buena batería de pruebas médicas hasta llegar al origen de mis problemas .

Así las cosas fui a mi MAP ( médico de atención primaria) le conté más o menos lo que recordaba que me ocurría ( porque lo de la memoria también tiene su historia ) .
Comenzamos con lo típico , sospechando la anemia pues una analítica, pero claro cuando la analítica llega perfecta mi MAP se queda sin muchos argumentos, aunque bueno con el tema de los dolores nos vamos a los especialistas, traumatologos, etc

Me hice radiografías, resonancias magnéticas varias , que se suponen pruebas que son de una gran precisión y que dan toda la información del cuerpo humano mediante un sistema de imanes que genera un campo magnético y esas imágenes son cortes transversales que permiten ver absolutamente el cuerpo humano y si detectar cualquier anomalía, trastorno , incluso elaborar los diagnósticos. Bueno pues como tampoco arrojan ningún diagnóstico y como mis dolores y cansancio continúan aquí y cada vez van creciendo y creciendo me proponen hacerme una gammagrafia ósea yo alucino con esa palabra y lo primero que hago es informarme y mi susto fue tremendo, sobre todo porque yo me preguntaba, ” pero que es lo que están buscando en mi cuerpo ” .

Pues una gammagrafia ósea es una prueba de medicina nuclear, con lo cual para realizar tela tienen que inyectarte en la sangre una pequeña cantidad de una sustancia radioactiva . Normalmente te observan el cuerpo entero para ver si los exultamos muestran algún daño en el hueso lo cual indicaria que tienes Cancer en el hueso o huesos que absolvieran esa substancia. Debido a mis antecedentes familiares , la opción de ese diagnóstico no sería descabellada pero en ese momento yo decidí que ni me haría esa prueba que yo consideraba demasiado invasiva para mi cuerpo y que podría arrojar ( podría ) un diagnóstico que no me consideraba preparada para saber.
Y así decidí dejar las pruebas , decepcionada de no haber encontrado una anemia que lo explicase todo y aliviando mis dolores como venía haciendo hasta ahora y el cansancio….Descansando.

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